jueves, 20 de diciembre de 2007

Ayer

Cómo describir como me siento si me siento raro como pocas veces me sentí.
Ayer te volví a ver después de varios meses (desde las vacaciones de invierno, según nos dieron las cuentas). Cuando te dejé de ver, estaba muy enojado con vos.
Ayer no pude disimular absolutamente nada de lo que me pasa cuando te tengo cerca.
Ayer te dije muchas cosas. Te enteraste de muchas cosas.
Ayer te sorprendiste cuando te dije que ese cuento estaba inspirado en vos. No sé por qué, más allá del hecho de que yo sea el primero que te haya hecho algo semejante, como es escribir esas sensaciones y contarte esas cosas.
Ayer te dije muchas cosas que no sabías, aunque en algún lugar, me parece que sí las sabías. O, por lo menos, te las imaginabas.
Ayer confirmé que a vos te pasan conmigo muchas de las cosas que a mi me pasan con vos.

Ayer reafirmé muchos pensamientos que tengo cuando vos estás (de alguna manera) conmigo.
Ayer, mientras cruzábamos la calle, nuestras manos se fundieron en un hermoso acto de ternura, como si fuésemos alguno de los “enanos” con los que laburás. Y aunque no fue por más de cinco segundos, sentí que los dos le volvimos a pertenecer al otro. Sabés que me encantaría que eso vuelva a ser así. Y que sea por más de cinco segundos. Aunque no quiero poner ningún tipo de definición de tiempo que te haga salir corriendo.
Ayer volví a ver esos ojitos brillar por algo que sabemos los dos sería muy bueno y particularmente lindo que pase, pero que vaya a saber uno por qué vueltas de la vida, todavía no pasa.
Ayer me encantó darme cuenta que tenés tantas ganas de que pase eso como yo. Y te digo la verdad, voy a entender antes la Teoría de la Relatividad que el por qué no pasa eso entre vos y yo.
Ayer me encantó ver como esos ojitos me devolvían su brillo y su deseo. Porque ellos sí se dan cuenta de que todo lo que digo, lo digo de corazón. Y ellos me dicen que por tu cabeza y tu cuerpo, en algún momento, pasa ese deseo.
Ayer me di cuenta que tendremos nuestras diferencias, pero también sé que tenemos muchas cosas en común. No sabemos lo que va a pasar, hasta que nos pase. Por eso tendríamos que dejar que la pelota ruede y que, si está destinado a pasar (¿meant to be se dice en tu lengua?), que pase.
Ayer me dijiste que compre un libro para inspirarme. Yo te contesté que la inspiración no nace de un libro, porque sino sería plagio. La inspiración, o por lo menos la mía, nace de situaciones como la de ayer. Vos me dijiste que compre un libro para inspirarme, cuando lo único que necesito para inspirarme sos vos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

AMAZING..y sí, se dice "IF IT´S MEANT TO BE..WILL BE..IF NOT, JUST LET IT GO.."..
Gracias por..tanto.